Nuevos momentos decisivos y peligrosos se abren para Ucrania. El plan de paz ruso-estadounidense para poner fin a la guerra imperialista del Kremlin avanza pese a las objeciones europeas. Representantes de Estados Unidos, Ucrania y Europa han conversado este domingo en Ginebra (Suiza) sobre la polémica hoja de ruta que requiere que Kiev ceda territorio, limite su ejército y renuncie a sus ambiciones de entrar en la OTAN. Este es un plan redactado sin la participación de Ucrania ni de Europa, que Kiev y los europeos aún confían en enmendar para arrancar a Washington concesiones que limiten el alcance de los daños. En una pausa en la reunión de Ginebra, organizada de forma apresurada, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, y Andrii Yermak, jefe de Gabinete del presidente ucranio, Volodímir Zelenski, han asegurado que las conversaciones están siendo muy fructíferas. “Probablemente, hemos tenido la reunión más productiva y significativa hasta ahora en todo este proceso”, ha asegurado Rubio. El jefe de la diplomacia estadounidense ha añadido que el plan puede incluir “aportes” de todas las partes involucradas y que va “progresando bien”.Tras los primeros contactos, Zelenski ha asegurado que hay margen para incluir en esa hoja de ruta ruso-estadounidense la perspectiva de Kiev y elementos cruciales para sus intereses nacionales. “Se sigue trabajando para que todos los elementos sean realmente eficaces para lograr el objetivo principal que nuestro pueblo anhela: poner fin al derramamiento de sangre y a la guerra”, ha escrito en las redes sociales.Sin embargo, al presidente estadounidense, Donald Trump, a quien no le han satisfecho los intentos ucranios y europeos de enmendar el plan, ha cargado contra Kiev y contra Europa. “El liderazgo de Ucrania ha expresado cero gratitud por nuestros esfuerzos, y Europa continúa comprando petróleo de Rusia”, ha clamado en su red social. Sus palabras, en letras mayúsculas, como una reprimenda a gritos, dejan poco margen para la esperanza de que el texto pueda experimentar grandes cambios. Pese a todo, las conversaciones proseguirán este domingo y los próximos días, según fuentes de la negociación.Conmoción en Europa Los líderes europeos están todavía conmocionados y en proceso de digerir que, de nuevo, han sido escorados en un asunto que es parte esencial de la arquitectura de seguridad de Europa. Ahora, parecen asumir la propuesta ruso-estadounidense como base, pero tratan de impulsar una serie de enmiendas clave para ayudar a Kiev a lograr mejores condiciones. La idea europea, según fuentes al corriente de la negociación, es obtener un blindaje de Ucrania con sólidas garantías de seguridad que les permitirían defenderla en caso de una nueva agresión (algo que funcionaría como disuasión para el Kremlin), así como la promesa de que Kiev no se vea obligada a limitar tanto el peso de su ejército (proponen una fuerza de 800.000 personas, en vez de las apenas 600.000 que marca la hoja de ruta ruso-estadounidense) y su armamento, como apunta el plan de 28 puntos. También buscan matizar las cláusulas según las cuales el país invadido se vería obligado a ceder territorio.Los europeos, que llevan semanas debatiendo una propuesta de la Comisión Europea para entregar a Kiev 180.000 millones de activos soberanos rusos inmovilizados en territorio comunitario (fundamentalmente en Bélgica) por las sanciones, reclaman también que esos fondos se entreguen a Kiev como compensación y se utilicen para la reconstrucción. Mientras, el plan ruso-estadounidense recoge que unos 100.000 millones de los activos rusos se invertirán en la reconstrucción y en inversiones en Ucrania, pero en un formato liderado por Estados Unidos, que recibiría el 50% de los beneficios. Europa añadiría además, según ese plan redactado sin los europeos, otros 100.000 millones para la reconstrucción.Alemania, Francia y el Reino Unido han enviado a asesores de seguridad nacional a la cita de Ginebra, en la que participan, además de Rubio y Yermak, el enviado especial de la Casa Blanca para Ucrania, Steve Witkoff. La Unión Europea también ha enviado a representantes a una reunión en la que los europeos quieren comprar tiempo para Ucrania. Además, se espera que las conversaciones se amplíen durante esta semana para incluir a otros países europeos y al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, según fuentes de la negociación, que precisan que todo está aún abierto.Más informaciónTrump fijó el jueves (día en el que se celebra Acción de gracias en EE UU) como fecha límite para que Kiev aceptara el plan. Pese a ese calendario tan perentorio, el sábado sugirió que esa hoja de ruta podría no ser el documento final y que, en función de cómo respondiera Ucrania, podría estar abierto a ampliar el plazo.“Cualquier plan de paz creíble y sostenible debe, ante todo, detener las matanzas y poner fin a la guerra, sin sembrar las semillas de un conflicto futuro”, ha dicho este domingo en un vídeo-comunicado Ursula von der Leyen. La presidenta de la Comisión Europea ha ahondado en la postura de los aliados occidentales de Kiev de que “las fronteras no se pueden cambiar por la fuerza” y de que el país invadido no debe recortar su ejército. “Debe reflejarse plenamente la centralidad de la Unión Europea a la hora de garantizar la paz en Ucrania”, ha insistido la jefa del Ejecutivo comunitario, que este fin de semana ha participado en la cumbre del G-20 en Sudáfrica.En una conferencia de prensa celebrada en Johannesburgo tras la conclusión del G-20, la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, declaró haber mantenido una conversación telefónica con Trump y haber percibido su “disponibilidad” a modificar el plan de 28 puntos para Ucrania. Meloni se manifestó partidaria de una estrategia negociadora que use como base el plan de los 28 puntos y centre el diálogo en los puntos que no convencen a los europeos en vez de elaborar una contrapropuesta. “Creo que, por un tema de tiempo y energía, tiene más sentido trabajar sobre la propuesta existente y centrarnos en los puntos realmente decisivos”, afirmó. “Aquí todos estamos demostrando desde el principio nuestra buena voluntad, salvo uno, que son los rusos, que no han dado un paso adelante desde el inicio. Pienso —y esto se lo he dicho varias veces también al presidente de Estados Unidos— que también los rusos deben dar alguna señal concreta de querer realmente llegar a la paz”, dijo la líder del Ejecutivo italiano.El canciller alemán, Friedrich Merz, se refirió también en Johannesburgo a la negociación sobre el plan para Ucrania. El mandatario alemán señaló que cree que el plazo marcado por el jefe de la Cada Blanca para zanjar la cuestión es demasiado cercano. “El plan del presidente Trump es alcanzar un acuerdo para el jueves. Estamos muy lejos de eso. Esto no significa que sea imposible, pero soy escéptico sobre semejante resultado dadas las actuales discrepancias”, dijo el canciller al margen de la cumbre del G-20.Merz señaló además que ha puesto sobre la mesa una propuesta propia, actualmente en discusión en Ginebra, sobre cómo dar un primer paso para el jueves si los 28 puntos del conjunto del plan son demasiado terreno para cubrir hasta entonces. Alemania es, después de Estados Unidos, el país que ha entregado ayuda a Ucrania por mayor valor, unos 38.000 millones de euros desde la invasión hasta el pasado mes de agosto, según cálculos del Instituto Kiel.El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, también se refirió a la cuestión ucrania. El mandatario informó de que tiene prevista una llamada con Putin para este lunes, y que su intención es sondear con su homólogo ruso la posibilidad de reactivar el acuerdo para dejar libre paso al transporte de trigo en el mar Negro. “Creo que sería muy beneficioso si podemos activar este proceso”.Sospechas sobre la autoría del planMientras, el plan ruso-estadounidense sigue recibiendo críticas. El sábado por la noche, un grupo de senadores estadounidenses (tanto demócratas como republicanos) aseguraron que Rubio les había comentado que la hoja de ruta era de autoría rusa. Tras la polémica, antes de salir hacia Ginebra, el secretario de Estado de EE UU insistió en que el plan de 28 puntos fue “escrito por Estados Unidos” y que se había basado en “aportaciones” tanto de Rusia como de Ucrania.El sábado, los aliados de Ucrania presentes en la cumbre del G-20 en Sudáfrica emitieron una declaración en la que reclamaban que el plan de 28 puntos requería “trabajo adicional” y que tal y como está “dejaría a Ucrania vulnerable a ataques”.Together with the leaders of Europe, Canada and Japan, we have declared our readiness to work on the 28-point plan despite some reservations. However, before we start our work, it would be good to know for sure who is the author of the plan and where was it created.— Donald Tusk (@donaldtusk) November 23, 2025
“Juntos, los líderes europeos, Canadá y Japón hemos declarado nuestra disposición para trabajar en el plan de 28 puntos pese a que tenemos ciertas reservas. Sin embargo, antes de comenzar sería bueno saber con certeza quién es el autor del plan y dónde se creó”, escribió, certero, el primer ministro polaco, Donald Tusk, en las redes sociales.
